El Guerrillero lo ha planteado muy severamente: debemos movilizarnos intensamente para combatir, con decisión y con energÍa, la especulación y el mercado negro. Esta es una guerra sin cuartel y es una guerra para hombres.

Hemos denunciado cómo opera en estos momentos, con toda frescura, una mata de carajetes que se hacen la pinoca vendiendo todo por las nubes, aprovechándose de la sicosis de alzas existente. Ahora, en cualquiera parte la docena de cebollas está a E° 120 y nadie dice nada. Una zanahoria toda enclenque, cinco escudos cada una. Un ajo, tres mil pesos. Un tarro de duraznos, E° 40. Un queso fresco, E° 30. El kilo de queso chanco, E° 160, 170 y 180. Los pollos que Cocema distribuye a E° 33 el kilo, en la feria libre del sábado pasado los vendÍan a E° 70 cada uno, y ninguno alcanzaba el kilo y medio. AsÍ, a vista y paciencia de todo el mundo. Un kilo de manzanas de tercera clase, E° 15. Una pila mediana cuesta E° 60. ¿Hasta cuándo lo vamos a tolerar?

El pleno del Partido Comunista ha pedido vigorizar a Dirinco. Ha sido suave en su petición. Nos quedamos con el calificativo —también de un comunista, Segundo Correa— de amurallados, es decir, funcionarios con el poto pegado a la muralla. Los señores de Dirinco no trabajan el sábado en la mañana… ¿por qué? ¿Por qué, cuando el propio presidente Allende ha exigido que todos los servicios públicos deben trabajar los sábados en la mañana? Y bien ha dicho el compañero, con la frescurita de no trabajar el sábado en la mañana, terminan la jornada del viernes más temprano. Estoy con el compañero Correa: los funcionarios de Dirinco deben despegar el poto de la muralla y salir como leones a la pelea. Hay trabajo para mil y só elo son unos pocos. En ellos descansa una parte de la responsabilidad para detener este desate de la especulación, que ya llega a lÍmites increÍbles.

La mayor responsabilidad para erradicar el mercado negro y la especulación desenfrenada la tienen los trabajadores. En primer lugar, hay que reforzar los JAP: en San Fernando hay tres y me parece que só elo funciona uno. Hay que hacerlos caminar a los tres con las calderas al rojo. Hay que crear más JAP. Debe haber uno en cada barrio y ya no se puede perder el tiempo en mayores meditaciones. Hay que crearlos y hacerlos andar de inmediato. Dirinco y Desarrollo Social tienen esta tarea especÍfica que debe ser cumplida y sin ninguna postergación.

Como dice Segundo Correa, los sindicatos y gremios deben formar sus propios comités de defensa contra la especulación. Hay que denunciar a los vivarachos, a los carajetes, a los sinvergüenzas de siempre. Hay que ponerlos contra la muralla, hay que empelotarlos, hay que hacerles caer todo el peso riguroso de la ley sin contemplaciones de ninguna especie y, principalmente, hay que salir a la calle a defender el puchero en una movilización sin precedentes.

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