Dice el adagio popular que cuando el rÍo suena es porque piedras trae, o porque se está ahogando un piano. Lo cierto es que el correo de las brujas nos ha señalado que el regidor Segundo Correa, del Partido Comunista, no serÍa el candidato a diputado que miles de colchagüinos esperaban. Hubo razones, que desconocemos, por las cuales su nombre no aparecerá en representación de esa tienda polÍtica.
Creemos que se ha cometido un error, aunque resulte demasiado petulante decir que los comunistas se equivocan, pero más petulancia resultarÍa que los compañeros resultaran infalibles, asÍ como muchos todavÍa creen que lo es Su Santidad el Papa. Un error y con mayúsculas. Segundo Correa, además de ser un excelente comunista, posee muchas caracterÍsticas que lo hacen merecedor de una simpatÍa espontánea frente a los trabajadores, porque se juega por ellos con honestidad y especialmente con simpatÍa humana, detalle que muchas veces no acompaña a un cuadro formado en las filas de un partido proletario y marxista.
Los momios, dijimos en los titulares de la edición pasada, están felices y no es para menos.1 Alguien dijo que comenzaron a columpiarse en la provincia unos tres mil votos, y este columpeo provoca sonrisillas entre los reaccionarios. Una carta brava fue guardada. Un obrero destacado fue enviado a la retaguardia electoral… ¡puchas que lo sentimos! Lo sentimos como alegra a los momios.
Segundo Correa dio el gran campaanzo en las últimas elecciones municipales, en que logró la primera mayorÍa con 1.575 votos: la primera mayorÍa de la provincia. Si los momios le tenÍan respeto, después de esta cifra sintieron que un frÍo helado les recorrÍa la espina dorsal. No se trata ni de un caudillo, ni de un lÍder, ni de un pavo real egó elatra que da vueltas en torno a su nombre, sino de un auténtico proletario que captaba a las masas con la fuerza de su palabra y de su acción, y por pertenecer a un partido mil veces probado y contra el cual han debido mellarse los dientes un millón de veces los reaccionarios y los contra-revolucionarios.
Segundo Correa no es el candidato a diputado de los comunistas. No irá en la lista de los cuatro. Esto significa la obligación de redoblar nuestros esfuerzos para que esta lista salga triunfante. Ahora la cosa se puso pesada. También pienso que, de pronto, quedaron columpiándose aquellos tres mil votos y eso significa un peligro inminente. Por algo los momiachos han dicho que la no inclusión de Segundo Correa en la lista federada para ellos es miel sobre hojuelas.
He conversado con el compañero Segundo Correa. Él no hace declaraciones sobre asuntos electorales. Me dijo: “Sea o no sea candidato, seguiré igualmente trabajando duro por los trabajadores y por mi partido”.
Hombres asÍ quedan pocos en el mundo, por eso comentamos esta desgracia y que Dios y el Comité Central del Partido Comunista me perdonen.
1La edición del 4 de octubre de 1972 titula: “Momiachos felices. Segundo Correa no serÍa el candidato a diputado del Partido Comunista”.