Los piratas imperialistas nos dan un zarpazo que todo el mundo critica. Meten a Francia en la tinta y nos quieren robar una vez más el cobre. Son los carajos de siempre. Son los bandidos de toda la vida. Es la misma garra que desangra a Indochina, que desembarcón Santo Domingo y Guatemala. Son los que bloquean a Cuba. Son los enemigos encarnizados de nuestra soberanÍa y de nuestra independencia.
Pero se van a pisar la huasca una vez más. Se van a romper los dientes en el muro del internacionalismo proletario y de nuestro pueblo unido que el lunes dio una muestra de su poder en Santiago.
Lo que verdaderamente irrita, lo que saca de quicio, cuando prácticamente se ha declarado una guerra económica entre Chile y el imperialismo, es la oposición recalcitrante que se empeña en este momento crÍtico en seguir haciendo embarradas en contra del Gobierno.
Repudiamos a estos verdaderos enemigos de Chile, metidos en nuestro propio territorio, que en vez de parecer chilenos parecieran ser contratados por los yanquis ladrones para confabularse contra la patria.
Terminemos de joder. Hay un virtual estado de guerra en Chile. No se puede tolerar a los maracos interviniendo los caminos, cuando el imperialismo yanqui pretende ahogarnos, requisándonos el cobre en el extranjero. Nos quieren echar al hambre y a la desesperación arrasando con nuestra economÍa y con nuestra soberanÍa nacional. No se puede olvidar que la nacionalización del cobre fue acordada por unanimidad. Todo el parlamento estuvo de acuerdo, y ahora que se pretende desconocer este derecho sagrado, ¿nos pasamos para el otro lado?
¿De qué pasta están hechos? … ¿En qué lugar raro de Chile nacieron estos señores que se toman los caminos, cuando Chile peligra acosado por el monstruo imperialista? ¿Qué les pasa? En vez de estar todos unidos, ¿nos damos vuelta la chaqueta? ¿Se les acabó el patriotismo? ¿Se les acabó el amor por Chile? ¿o es que la patria y Chile son para ustedes solamente el bolsillo?
Hay que tener mucha paciencia para aguantar. El Gobierno popular, que tiene el respaldo de todos los trabajadores, debe ponerse y amarrarse muy firmes los pantalones. Terminemos con la chacota. Este no es momento de hacer bromas. AquÍ el que se rÍe en la fila es un traidor. Es como si en nuestra casa entraran los ladrones a robar y usted se pusiera a discutir con el papá por la plata de la matiné para el próximo domingo.
Hay que ponerse duro. A los anti-patriotas, a los traidores, a los que no quieren a Chile hay que ponerlos en cintura. Hay que darles fuerte en la cabeza.
¡Defendamos el cobre! ¡Defendamos Chile, nuestra patria y su soberanÍa! Lo demás es traición de la más pura ley.