Para ser un vivo, para ser un pillo, no necesitas ir al liceo, menos a la universidad. Te basta con las cuatro operaciones aritméticas, una gran cara dura y el deseo de hacerte rico aunque sea a costillas de tu madre.

Aviva el ojo, aprovecha cada debilidad de tu prójimo para bien de ti mismo. Fundamentalmente no tengas escrúpulos de ninguna especie. Los escrúpulos te pierden. Debes venderlo y comprarlo todo, incluso tu honor, los conceptos que tengas de la amistad, tus principios que no sirven para nada, si de juntar plata se trata.

Debes aprender, para ser un vivo y para ser un pillo, comprarte de alguna manera la autoridad, especialmente la de los jueces. Ten mano larga con ellos. Usa la reverencia hipócrita, la invitación cÍnica, la adulación sin medida. Finalmente te harás rico. Te lo permite la sociedad occidental y cristiana en que vivimos. Te lo permite el capitalismo.

Aprende a vivir a escondidas. HÍncate borracho delante de una prostituta en el burdel para solicitarle sus favores, pero afuera no la saludes que serÍa mal, mal mirado. Es bueno que vayas a misa una vez por semana, pero cuida de que te vean. No importa que mientras el cura oficia, tu aproveches el tiempo en sacar cuentas de memoria, a lo que debes acostumbrarte desde un comienzo. AsÍ serás un pillo, un vivo y vivirás regaladamente 60 o 70 años. Después te pudrirás igual, no lo dudes.

Yo no sé si los amables lectores habrán identificado plenamente a quienes me estoy refiriendo. Son los mismos que en este momento producen una tremenda alharaca para vaciar las distribuidoras estatales y todas sus mercaderÍas, van a llenar sus bodegas en donde podrán sin problemas especular, negar la venta, acaparar y ofertar el mercado negro. Son los mismos que rechazan el reajuste a los trabajadores con una mano y con la otra los llaman a votar por la derecha. Son los mismos que ordenan terminar con Chile, asaltando, asesinando. Son los que buscan la guerra civil, el baño de sangre, con el fin de volver a tener sus antiguos privilegios, en mente el privilegio de robar sin medida ni obstáculos. Son los que usan de igual manera estos sinónimos: Patria igual bolsillo, Chile igual negocio.

Obsérvalos. Ellos son nuestros enemigos. Son el Partido Nacional y la Democracia Cristiana. Dales lo que se merecen.

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