Cada dÍa de nuestro proceso es una experiencia nueva. Los que no creen en esta vÍa chilena se las arreglan para darle un sentido propio. Lo cierto es que vamos caminando, contra viento y marea, y esto resulta heroico por donde se le mire.

La derecha no tiene misericordia. Golpea sin asco, sin dar cuartel. Derroca ministros, intenta asesinarlos. Clama por las alzas y en el Congreso atornilla al revés para que los trabajadores no puedan obtener un reajuste. Pero la masa, el proletariado no se deja engañar, sale a la calle a respaldar su Gobierno.

Vienen los cierres del comercio. La derecha manda sus viejujas locas con las cacerolas. Los demócratacristianos lanzan a sus estudiantes a armar bronca al centro de Santiago. AquÍ, el que menos huevea, levanta su barricada propia y agarra a garabatos al Gobierno cuando le da gusto y gana.

En marzo vienen las elecciones parlamentarias. Como esta vÍa es legal, los combos y transformaciones deben ser legales. Hay que dar la gran batalla para ganar el Congreso, en donde actualmente la oposición se ha atrincherado con una mayorÍa transitoria para joder por el campeonato.

No queda otra alternativa que ganar el Parlamento. Para ello, naturalmente, tenemos que estar convencidos que la vÍa chilena es la justa porque, de lo contrario, se nos va a calentar la cabeza y vamos a tirar para la otra vÍa, que es finalmente lo que espera la derecha para dejar el rÍo revuelto. Yo no digo que la vÍa violenta esté en desuso, digo que si hemos escogido esta otra vÍa debemos hacer todo para que resulte. Porque si tiramos el traste para la zarzamora no va a resultar ninguna de las dos.

Nos jugamos por el camino chileno, y cuando ya se haya hecho todo las cosas se verán muy claras. Si no resulta, estaremos todos de acuerdo en que no quedará otra alternativa que cambiarla. Pero ahora, en este momento, hay que trabajar como perro para ganar nuestra batallita, poner los cinco sentidos y no andar con meadas de perro flaco. Somos o no somos de los cuartos plomos y punto.

En el mes de marzo de 1973 tendremos la oportunidad de hacer una evaluación del camino recorrido hasta aquÍ. El pueblo dará su palabra. Si ha adquirido conciencia suficiente, ganaremos de pé a pá. SÍ asÍ no ocurre, tendremos que ver la manera de girar en 90 grados. Pero por ahora no vale calentarse la cabeza. Hay que hablar menos y trabajar más, con fuerza, con ahÍnco, puestos los ojos en las elecciones. Para ello hay que laborar con esfuerzo en torno a los objetivos concretos del Gobierno, sacarse la mugre, no dar ni un solo paso atrás, movilizar las masas con las calderas al rojo sin dar ni pedir cuartel. Después veremos. Por ahora, a trabajar como hombres sin perder ni un solo minuto que pueda entregarse a la causa.

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