Hemos sostenido una larga entrevista con el compañero René Obreque Gavilán, jefe de la Dirección Provincial de Industria y Comercio (Dirinco). Queremos dejar establecido que las cosas han cambiado del cielo a la tierra: ahora sabemos, sentimos que existe Dirinco. Las denuncias que hemos hecho por las páginas de El Guerrillero han tenido el eco que nosotros esperábamos, y que nuestros lectores también esperaban.

En crónicas aparte damos detalles de su intervención frente al problema de los cigarrillos, la carne; la tarea que se ha impuesto frente a la especulación, a la negación de venta, al mercado negro. Dirinco es lo que siempre debió ser y esto nos alegra profundamente. No estamos solos frente al ataque artero de los sediciosos y los fascistas: hay un organismo que funciona, un equipo que trabaja con visión, con capacidad orgánica y funcionaria. Nos alegramos de frentón. Este Dirinco nos hacÍa falta y nos hizo mucha falta en los dÍas crÍticos del paro patronal, cuando querÍan los sinvergüenzas, los anti-patria, derrocar al Gobierno popular y hundir al paÍs en el caos.

AsÍ como antes dijimos que en Dirinco habÍan potos amurallados, porque encerrados en la oficina de lunes a viernes no salÍan a enfrentar revolucionariamente su cometido, hoy decimos con verdadera satisfacción que esto ya no existe: cumplen con su oficio, con su cometido, con el propósito con que esa oficina fue creada.

Y lo más importante: hay iniciativa, hay espÍritu creador. Tenemos que decir que Dirinco ha asegurado veintidós vacunos para surtir de carne a la población en un convenio con Socoagro; lo mismo ha ocurrido con la carne de cordero. Y cuando faltó el aceite, Dirinco tomó las providencias del caso y llegó aceite a Dinac y Gibbs.

Ya sabemos cuántos cigarrillos se fabrican, cuántos van a dar a la distribuidora, cuántos ésta entrega a los negocios, qué negocios, dirección, nombre del propietario. Un buen control, tal como lo pedimos para salvaguardar el bolsillo de los consumidores, para terminar con el mercado negro. Al negocio que niegue la venta de cigarrillos se le terminará la entrega definitivamente. Nadie se podrá reÍr asÍ no más en la fila, como estaban acostumbrados a reÍrse. Se acabó la chacota.

Naturalmente no todo deberá ser color de rosa. La batalla contra el mercado negro es difÍcil. Por eso, Dirinco ha estado dándole especial importancia a las JAP, porque estos organismos genuinamente representan a la comunidad y son un instrumento de ayuda eficaz para normalizar el abastecimiento. Siete JAP ya están legalizadas. Las cosas caminan. Y vienen los inspectores ad honorem. Pero no será suficiente. Los trabajadores tendrán que entender que es necesario el establecimiento, en cada lugar de trabajo, de un Comité de Abastecimiento.

Como se ve, Dirinco está dando la sensación de un organismo que funciona, lo que nos alegra muchÍsimo porque era el instrumento principal que no funcionaba y que por lo tanto nos irritaba.

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