La gran batalla próxima se acerca: la batalla del 4 de marzo de 1973, en la cual debe renovarse gran parte del Congreso Nacional, poder del Estado que transitoriamente está en manos del enemigo con una mayorÍa circunstancial que ha perjudicado notoriamente al proceso revolucionario que vive nuestro paÍs.
Los que estamos a este lado, que estamos por los cambios profundos, no tenemos dónde perdernos: debemos votar por la lista federada de la Unidad Popular. No hay vuelta que darle. Si se quiere que termine el proceso y volver al pasado ignominioso, hay que votar por la lista confederada de la derecha.
Durante mucho tiempo, cuando no se producÍan los cambios, incluso se podÍa votar por las personas. Aquel porque era más joven, este otro porque parecÍa un caballero, el de más allá porque era regionalista, el de más acá porque habÍa nacido en la provincia, etc.
No, ahora la cosa es más clara y más simple. Aquellos están por el retroceso y éstos por continuar con el proceso. Los de la izquierda tienen cuatro nombres en una lista que encabeza Juan Codelia; cualquiera de los cuatro está en la pelea, estará con el Gobierno popular. A uno solo, sin embargo, habrá que marcarle la preferencia y esto debe quedar muy claro. Si marca cuatro cruces el voto quedará nulo, y si no marca ninguna el voto quedará en blanco, y ninguno de los dos sirve. Hay que marcar una sola preferencia. Y en esto estriba el único problema para los de izquierda.
Nos quedan más de tres meses para pensarlo. ¿Cuál de los cuatro es el mejor, aunque los cuatro son buenos y se jugarán enteros por la revolución apoyando al Gobierno Popular? Ese es asunto suyo, muy suyo.
Sin embargo, es bueno hacer algunos alcances. Usted le marcará la preferencia, sabiendo ante todo, que como sea su voto no será perdido, porque si ha marcado al que saldrá con menos votación y por ende no será diputado, sepa que ese voto servirá para que salgan elegidos los que indique la lista. De tal manera que, en ningún caso, su voto estará perdido: el voto va seguro.
En cuanto cuál es el mejor, usted compañera, compañero, deberá analizarlo a conciencia. ¿Cuál de los cuatro se jugó más y mejor durante estos dos años por el Gobierno popular? ¿Cuál de los cuatro enfrentó con más bravura e hidalguÍa a los momios? ¿Quién ha hecho más para asegurar los cambios? ¿A cuál de los cuatro odia más el enemigo? ¿Cuál de los cuatro golpea más fuerte a la reacción? AhÍ está la cosa. Pero fundamentalmente sepa que lo importante es votar por uno de los cuatro de la lista de Gobierno para asegurar que los cambios continúen adelante. No importa cuál sea, la cuestión es votar por uno de ellos.