Es cuestión de situarse. Finalmente es cuestión de situarse dentro de uno mismo. En primer lugar, preguntarse en qué lado está. Si está en la izquierda o está en la derecha. Es una premisa importante. Si no se parte de allÍ, será difÍcil el encuentro supremo consigo mismo.
Los cuatro candidatos de la Unidad Popular en la Provincia de Colchagua son buenos: donde marque su voto, éste servirá en la izquierda. Es decir, no hay cómo perderse. Naturalmente que tiene matices, los matices del pluralismo. Pero no se equivoque, cualquiera de los cuatro es bueno aunque hayan estos matices.
Lo principal es que usted vote por Chile, por quienes quieren una patria nueva, un destino nuevo. Usted debe votar por quienes están cambiando las viejas estructuras caducas de un paÍs, para transformarlo de un paÍs subdesarrollado en un paÍs que despegue hacia el desarrollo, porque ello traerá justicia, abundancia y felicidad para todos. Naturalmente que para lograrlo se necesita su concurso, su participación directa y activa.
Vote por la izquierda y estará votando por Chile, por lo que el Gobierno Popular ha hecho: erradicación del latifundio, nacionalización de todas las materias extractivas, estatización bancaria y del crédito, creación del área de propiedad social. Votar por la izquierda significa apoyar el medio litro de leche para todos los niños de la patria. Votar por la izquierda significa estar contra el mercado negro, contra la especulación, contra la negación de venta, contra el acaparamiento, contra las colas. Votar por la izquierda es votar contra la guerra civil, contra la violencia, contra los asesinos que andan sueltos.
Votar por la izquierda es votar en contra de una justicia de clase que ampara a los ricos y acorrala a los pobres. Votar por la izquierda es votar por el Gobierno Popular, por Salvador Allende. Votar por la izquierda es votar en contra de los asesinos de Hernán Mery. Votar por la izquierda es también votar por los niños de Chile, por cuanto ellos en este Gobierno tienen más leche, más zapatos, más matrÍculas y se mueren menos.
Finalmente, votar por la izquierda es votar en contra de los ricos que quieren volver al pasado. Votar por la izquierda es votar por todos los pobres de Latinoamérica y del Tercer Mundo que miran llenos de esperanza nuestro proceso.